Se murió Mayolo. Hoy nadie le dedica la editorial de un periódico, los canales institucionales dejaron de programar sus películas y sus seguidores dejaron de rasgarse las vestiduras. La semana que murió todos tenían su foto en el Messenger y era el centro de conversación de todos los cafés de la ciudad, hoy un par de semanas después todos, salvo uno de mis amigos, quitaron su foto del Messenger y ya nadie lo menciona ni por equivocación.
Murió un genio, de eso no hay duda, dejó a su gata Alicia y su manía de oler todo, un obituario que se negó a escribir porque su muerte no estaba cerca, dejo una trayectoria de cine hecho con las uñas, que en palabras de su amigo Jota Mario Arbeláez se reflejaba en los títulos de sus películas “Carne de tu Carne” o “Sangre de tu Sangre”, una película sin terminar, un libro de memorias titulado ¿Mamá, qué hago?" y su envidiable trayectoria en Televisión y Cine.
No fui amiga de Mayolo, solo conversamos un par de veces, la primera cuando visito la UNAB y la segunda cuando asistí a la Inauguración de la Fundación La Mansión de la Araucaima, pero estas fueron suficientes para que me hiciera una clara idea de él. Lo recuerdo charlatán, irreverente, gracioso, sin pelos en la lengua, un hombre de excesos que invitaba a prender cigarrillos, de esos que dan risa en la mitad de la fiesta, un poco gótico, un poco oscuro, un poco pecaminoso ese es el Mayolo que yo recuerdo .Me imagino que estará en el cielo (muy a su pesar) escuchando Salsa y a Los Rolling Stones, tal vez intentando solucionar las cosas con Andrés Caicedo mientras recuerdan Caliwood o escribiendo con Gonzalo Arango.
Hoy es un buen dia para recordar a Mayolo
No me gustó Kill Bill, lo afirmo y lo sostengo poco me importa que la mitad de mis amigos cinéfilos me miren raro, que algunos me hayan retirado sus afectos y hasta me hayan bloqueado de su Messenger.
Pulp fiction fue buena, Perros de Reserva mucho mejor y Jackie Brown su obra maestra. Estos aciertos en el pasado lo volvieron un director de culto, de esos a los que se le celebra todo.
Tras seis años de ausencia regresó con Kill Bill y la crítica enloqueció,la taquilla se disparó y todo el mundo tenía algo que decir al respecto, era tema de conversación en la cafeteria de la universidad, en los bares de la ciudad, en las reuniones de cineclubes, en los festivales de Cine. Todos la alababan mientras yo me sentía como mosco en leche por no entender por que les habia gustado tanto. Debo confesar que la vi un par de veces más intentando encontrarle las 200 mil virtudes de edicion,fotografia, manejo de camaras....pero aunque las he buscado por todas partes aun no las encuentro.
Hoy no me da pena decirlo, de hecho me siento orgullosa de tener mi propio criterio. No me gustó Kill Bill y si despues de leer esto tambien quiern bloquearme de su messenger bienvenidos sean...